PEPA RUBIO

Anidar el Bosque

Un nido artificial puede ser el comienzo de una nueva colonia de aves ya que algunas especies utilizan nidos ya existentes. Los pájaros reutilizan en sus construcciones el material vegetal de su entorno. La obra consiste en la instalación de una serie de nidos creados de forma artificial, “anidar el bosque”.

La labor basada en la pura necesidad, en este caso de construir un refugio para protección y supervivencia, hace aflorar una forma de belleza que puede extraerse, aislarse y usarse en la creación poética de un objeto.

Como autoría compartida, este proyecto es una invitación a que surja la posibilidad de que los pájaros aniden o reutilicen los nidos. La obra no concluye en si misma. La naturaleza interviene sobre ella, contribuye a su proceso y transformación.

En este proyecto me interesa señalar la urgente necesidad de proteger los hábitats de distintas especies de aves que se encuentran ante una permanente amenaza de extinción.

Queda abierto siempre el interrogante de si la propia esencia de la obra no supone una forma de invasión en la evolución de la naturaleza. ¿Donde se encuentran los límites entre la naturaleza y al artificio?

La instalación está situada en las ramas de un alcornoque ubicado en el sendero. Las piezas, elaboradas con fibras naturales como el esparto y plantas herbáceas de la zona, se ubican en sus ramas, respetando siempre la integridad del árbol y evitando cualquier acción invasiva que pueda deteriorarlo.