SUSANA VELASCO

Pequeño Museo Comunal (Arquitectura de los comunales)

Antigua majada que forma parte del conjunto histórico de cuadras y zahurdas del Cerro de la Mezquita. La hemos restaurado y hoy acoge un pequeño lugar de encuentro y memoria de todo lo que nos es común, lo que nos es de todos. La construcción se posiciona según las condiciones del entorno y su cubierta recoge en sus formas los lomos y testuces de los animales que ocuparon esta tierra durante cientos de años. La testuz es el lugar del encuentro del humano y el animal. Esta tierra sobre la que se encuentra es comunal, está a disposición y disfrute de todos. Como todos las cosas del Común –el aire, el agua, los bienes...– en este tiempo de privatización es nuestro deber ocuparnos de ella y defenderla. El Pequeño Museo es un lugar común y abierto, acoge fotos, documentos y dibujos que exploran la idea de Comunidad y la relación entre la tierra, el animal y el humano.

Este proyecto en su fase inicial se muestra como una investigación. Y trata de posicionarse en este territorio asumiendo la complejidad de las situaciones y la multitud de acciones y formas que tienen lugar en la vida de una comunidad y en su devenir histórico.

En este documento se muestran organizadas algunas de las pistas formales que tratan de buscar un nudo de lo posible. Asumiendo entonces la forma compleja se ha tratado de ver en este nudo la posibilidad de una intervención imbricada en lo real. En los primeros merodeos se ha tratado de dar con un lugar físico, cargado de antemano, semiabandonado, capaz de volver a poner en marcha una energía en latencia. Y unas gentes concretas, los vecinos, los que cuentan con un lazo con el lugar físico concreto (que son muchos, y cuyas casas viejas o majadas, han pasado de mano en mano con el tiempo) y de entre ellos a los que están implicados en la marcha del pueblo, los que ya de por sí se reúnen a hablar y a hacer, y aquellos otros vecinos que trabajan en el ayuntamiento. También los procesos de la materia que por allí circula, la saca de corcho, los bosques de castaño, la minería, y los materiales de derribo, que van a parar a las cubas del pueblo. Y por último las celebraciones, los rituales (el chopo, el pirulito…) que son también a su vez nudos por donde todas las energías anteriores se ponen también en marcha.

Este proyecto se realiza en colaboración con el programa de residencias de Campo Adentro (arte, agricultura y medio rural) y por tener un caracter de investigación puede ir transformandose y adptandose a los encuentros con el territorio.

Para seguir el proyecto de intervención de Susana velasco ir al blog de artista de la web de Campo Adentro